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¿Sabes cómo cuidar tu salud emocional durante la pandemia?

Como mantener una buena salud emocional en pandemia

¿Sabes cómo cuidar tu salud emocional durante la pandemia?

Muchos de nosotros estamos luchando con nuestra salud emocional durante el coronavirus. La pandemia por COVID-19 ha cambiado casi por completo la vida de millones de personas en el mundo. Experiencias que antes eran comunes han sido limitadas por la emergencia sanitaria que ha provocado el cierre de espacios sociales.

Mantener una buena salud emocional y mental durante esta situación no es sencillo, pues la aparición de emociones como tristeza, enojo, frustración y ansiedad se ha vuelto cada vez más común. Sin embargo, es clave la manera en que afrontemos estas emociones.

¿Qué es la salud emocional y por qué es importante?

Para nadie es un secreto que cuando nos preguntan sobre nuestra salud, generalmente respondemos sobre nuestra salud física. Sin embargo, no se suele hablar mucho de la salud mental o la salud emocional.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud emocional es un “estado de ánimo en el cual la persona se da cuenta de sus propias aptitudes, puede afrontar las presiones normales de la vida, trabajar productivamente y contribuir a la comunidad”.

La salud emocional es una parte esencial de la salud, pues un desequilibrio en la misma puede repercutir en la salud física.

¿Cuáles son las principales disfunciones emocionales?

El estrés, la ansiedad, la depresión, el síndrome de burnout y estrés post traumático son algunas de las principales disfunciones emocionales que puede sufrir una persona.

El estrés es una respuesta fisiológica ante una demanda, normalmente, externa y nuestra capacidad de dar una solución a ella. Sin embargo, el problema surge cuando la situación de estrés se prolonga a lo largo del tiempo.

Si no permitimos que el organismo se recupere de esta situación, llegamos a un estado de estrés permanente; en el que se consumen las reservas de energía y micronutrientes del cuerpo de forma progresiva y se puede dar un agotamiento crónico.

Entre algunas otras cosas, el estrés puede generar:

  • Sentimientos de temor, enojo, tristeza, preocupación, entumecimiento o frustración.
  • Cambios en el apetito, los niveles de energía, deseos e intereses.
  • Dificultad para concentrarse y tomar decisiones.
  • Dificultad para dormir o pesadillas.
  • Reacciones físicas como dolores de cabeza, dolores corporales, problemas estomacales y sarpullido.
  • Agravamiento de problemas de salud crónicos.
  • Agravamiento de problemas de salud mental.
  • Mayor consumo de tabaco, alcohol y otras sustancias.

 

La ansiedad surge de la anticipación frente a estímulos cuyo origen puede ser interno o externo. En la mayoría de los casos, la ansiedad es un proceso normal y adaptativo, pero en algunas personas la ansiedad desencadena respuestas no adaptativas que interfieren con su estilo de vida, causando trastornos de ansiedad. Algunas de las expresiones que toma la ansiedad son:

La soledad y la salud mental

  • Te puedes sentir tenso, nervioso o tener una sensación de pavor por cosas, como salir de la casa o entrar en contacto con personas que pueden estar infectadas.
  • Necesitas que la gente a tu alrededor te esté reconfortando permanentemente.
  • Puedes presentar ataques de pánico, especialmente si quienes te daban apoyo ya no están físicamente a tu lado.
  • O incluso puedes sentirte desconectado de tu mente o cuerpo, o como si estuvieras mirando a otra persona (este es un tipo de disociación).

Por su parte, los estados depresivos tienden a manifestarse de manera diferente en cada persona, pero algunos signos comunes que se pueden experimentar son la melancolía, el aislamiento, la falta de iniciativa y agotamiento.

El síndrome de burnout a menudo está provocado por un estrés excesivo que ya no se puede controlar y puede manifestarse de maneras diferentes.

Si experimentas un trastorno de estrés postraumático (PTSD), las cosas pueden sentirse especialmente difíciles durante el coronavirus. Esto puede deberse a que te sientes:

  • Aislado y abandonado, por ejemplo, si vives solo o no puedes ver a las personas que normalmente verías.
  • Estresado, inseguro o al límite, por ejemplo, si te preocupa que alguien que conoces se sienta mal. Esto puede hacer que experimentes flashbacks o disociación.
  • Claustrofóbico o atrapado si tienes que quedarte en casa, lo cual también puede hacer que sea más difícil evitar cosas que te recuerden el trauma que estás experimentado.

Estilo de vida y la salud emocional

El descanso es importante para tu salud emocional

Nuestro estilo de vida también influye en la salud emocional, por lo que es recomendable:

Dormir entre siete a ocho horas diarias cada noche para descansar lo suficiente y poder funcionar de manera óptima.

Cuidar tu alimentación y evitar el consumo de azúcar. El desarrollo de buenos hábitos alimenticios es una medida aconsejable para la prevención del estrés.

El ejercicio es un poderoso antídoto contra el estrés y la ansiedad. Trata de hacer al menos 30 minutos de ejercicio diario.

Limitar el alcohol, evitar el tabaco y otras drogas, pues son estimulantes que a largo plazo suponen consecuencias negativas para tu salud física y emocional.

Activar el cerebro también es muy importante. Se recomiendan actividades como jugar ajedrez, resolver rompecabezas, crucigramas o colorear mandalas para despejar la mente y enfocarse en una sola cosa.

¿Cómo cuidar tu salud emocional durante el COVID-19?

  • Se consciente de tus emociones y reacciones. Observa lo que te pone triste, frustrado o enojado. Intenta abordar o cambiar esas cosas.
  • Sigue una rutina. De acuerdo con la OMS es recomendable conservar nuestras rutinas diarias en la medida de lo posible o establecer nuevas rutinas.
    1. Levantarse y acostarse todos los días a una hora similar.
    2. No descuidar la higiene personal.
    3. Tomar comidas saludables en horarios fijos.
    4. Hacer ejercicio de forma habitual.
    5. Establecer horarios para trabajar y para descansar.
    6. Reservar tiempo para hacer cosas que nos gusten.
  • Aunque no todos los días sean buenos, se puede encontrar algo bueno en cada día. Cada noche, antes de dormir, piensa en algo por lo que estés agradecida o agradecido, aunque sea algo pequeño.
  • Reducir la exposición a noticias. Intenta limitar la frecuencia con la que ves, lees o escuchas noticias que te causen preocupación o tensión. Infórmate de las últimas noticias a una hora determinada, una o dos veces al día en caso necesario.

Una buena charla te ayuda a alegrar tu día

  • El contacto social es importante, incluso si nuestros movimientos se encuentran restringidos. Es vital mantener un contacto regular con las personas próximas por teléfono o internet.
  • Encuentre propósito y significado. Descubra qué es importante para usted en la vida y concéntrese en eso. Podría tratarse del trabajo, su familia, una acción de voluntariado, cuidado u otra cosa. Dedique tiempo a hacer lo que le parezca significativo.
  • Uno de los factores es la capacidad de equilibrar el estrés y las emociones; pues reconocer las emociones y expresarlas adecuadamente ayuda a evitar quedarse atascado en la depresión, la ansiedad u otros estados de ánimo negativos.
  • Otro factor clave es tener una red de apoyo fuerte. Tener gente de confianza a la que poder acudir en busca de aliento y apoyo, aumentará la capacidad de recuperación en tiempos difíciles.
  • Controla el tiempo de pantalla. Se consciente del tiempo que pasas cada día delante de una pantalla. Asegúrate de descansar cada cierto tiempo de las actividades que involucren estar frente a una pantalla.
  • Utiliza adecuadamente las redes sociales. Emplee sus cuentas en redes sociales para promover mensajes positivos y esperanzadores.

El amor en linea en la salud emocional

  • Obtén y brinda apoyo social cálido y reconfortante por video, teléfono o mensaje de texto.  ¡Esto es supremamente importante! Tomarse el tiempo para compartir sus sentimientos y escuchar y apoyar a los demás será de gran ayuda. Hablar con otras personas que se preocupan por nuestros mejores intereses nos hace sentir seguros. Usa el teléfono, video, texto o correo electrónico. Afortunadamente, estas nuevas vías de contacto social son recursos ilimitados.

Señales de alerta

Si identificas algunas de las siguientes señales de alerta, es vital pedir ayuda: Falta de ganas para hacer las cosas, ataques de pánico o ansiedad, falta de concentración, aislamiento, sentimientos de desesperanza, tristeza que perdure por más de dos semanas y cambios repentinos de humor.

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